NACIONALES

LA DESOCUPACIÓN, EL OTRO FANTASMA TRAS LA PANDEMIA

 

 

Junto con el temor de un contagio, crece la preocupación por la amenaza de despidos masivos en muchos sectores afectados por la parálisis, como la construcción, el gastronómico y de entretenimiento.

Junto con el fantasma del coronavirus está creciendo fuerte, y asusta por igual a dirigentes sindicales y a funcionarios del gobierno nacional,la amenaza de despidos masivos en muchos de los sectores económicos afectados por la parálisis que trajo aparejada la pandemia.

La potencial extensión de la cuarentena ha encendido una luz roja en los gremios, que ya vienen afrontando reclamos de sus bases por el temor al contagio masivo del coronavirus y a no poder cobrar salarios en abril y mayo.

A esos problemas se suma desde hace algunos días la clara posibilidad de despidos masivos en los sectores más resentidos por el parate derivado de la pandemia, pese a que rige la doble indemnización.

En este sentido, la decisión del Grupo Techint de despedir a 1450 empleados de las diferentes obras paralizadas por el decreto de cuarentena obligatoria y la declaración de las obras públicas como tareas “no esenciales” en la economía, generan temor entre los trabajadores y gremialistas.

Ayer, el secretario general de la CGT Héctor Daer consideró que “haber apresurado” los despidos en la constructora del Grupo Techint en medio de la emergencia sanitaria “es muy desafortunado” y se quejó de la medida “egoísta” de la compañía.

Según manifestaron fuentes de esa compañía, el personal será “recontratado” en cuanto las obras privadas frenadas por el aislamiento obligatorio se reanuden, pero la promesa suena poco concreta cuando todavía no se vislumbra un horizonte claro con respecto a la salida de la crisis.

En tanto, el secretario general de la Uocra, Gerardo Martínez, confirmó ayer que mañana se realizará una “mesa de conciliación” en el Ministerio de Trabajo, donde estarán el sindicato y representantes de Techint (ver aparte).

Otro de los sectores afectados por el brusco parate es el del entretenimiento en lugares públicos, tales como cines y teatros, muy afectados por la cuarentena. En los últimos días el Sindicato Unico de Trabajadores del Espectáculo Público y Afines denunció que unos 60 empleados de la cadena Cinemark Hoyts fueron despedidos.

Por su parte, la metalúrgica Aluar redujo su producción a la mitad y licenció al 50% de sus empleados a consecuencia de la cuarentena. También hay alertas por la caída de hasta un 50% en las ventas de las panaderías y empiezan las suspensiones en el sector. Muchas pymes advierten sobre el corte en la cadena de pagos.

Por su parte, la entidad que nuclea a las pizzerías, la Asociación de Propietarios de Pizzerías, Casas de Empanadas y Actividades Afines de la República Argentina (APPYCE), denunció esta semana una situación crítica y aunque no anunció despidos solicitó medidas paliativas al gobierno.

También la veintena de agencias de seguridad que tienen sede en el Aeropuerto de Ezeiza viven momentos de tensión ante la parálisis de la estación con amenaza de cesantías. Las industrias de la alimentación están trabajando sin cesar, pero hay inquietud porque una futura recesión haga peligrar los puestos de trabajo.

En la crisis por la caída a pique de la actividad productiva se inscribe el intento de la aerolínea LATAM de rebajar los sueldos un 50 %, actitud que según el abogado laboralista y asesor sindical, León Piasek, estarían por adoptar otras empresas.

Dentro del golpeado sector aerocomercial, trascendió que la empresa Interbaires, que explota los free shop, está intentando hacer una rebaja salarial con reintegro al futuro.

Comenta con tu cuenta de Facebook
¡Compartir Publicación!

Deja un comentario