“¡NO APLAUDAN MÁS!”

La aparición del nuevo coronavirus impuso una reorganización acelerada del sistema sanitario. La emergencia puso en pausa cualquier negociación salarial y se suspendieron las licencias. Se reprogramaron turnos y se redujo la ocupación de las camas para la atención del pico de casos. Esa preparación también tuvo efectos adversos, como la disminución de las consultas hasta en las guardias por temor al contagio o la suspensión de las prestaciones.

Alejandro Risso Vázquez es uno de los médicos que difundieron vía Twitter el pedido a la sociedad, que también retransmitieron en los últimos días otros colegas. “Cuando lleguen las 21, no aplaudan más. No hay nada que aplaudir, nada que festejar, nada por qué brindar, nada por qué chiflar, ningún himno por homenajear. La salud está más de luto que nunca. Deberían haber hecho un minuto de silencio”, publicó el médico, especialista en medicina crítica y terapia intensiva.

En las provincias, también se manifestaron las quejas por las diferencias salariales con otros sectores que están lejos de ponerle el cuerpo al nuevo virus pandémico, mientras los médicos más jóvenes -residentes, concurrentes o becarios- reclaman “condiciones apropiadas de trabajo”. En la Capital, los profesionales de la salud que hacen las concurrencias, según explicaron ayer desde la Asamblea de Residentes y Concurrentes, no reciben ingreso alguno en el contexto pandémico.

La Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (Acami) envió una carta al ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, el miércoles pasado. “La facturación de las prestaciones ambulatorias se ha reducido entre el 85% y el 93%” desde el comienzo del aislamiento obligatorio, el 20 de marzo pasado, según detalla la nota sobre la situación de 37 instituciones que habitualmente atienden unos 9,6 millones de consultas anuales.

Algunos de esos centros aparecen entre los que redujeron los ingresos del personal. El Hospital Italiano redujo el 12% los honorarios de mayo, junio y julio para los médicos que no están en relación de dependencia. Ayer, la institución difundió un comunicado al respecto.

En la Fundación Favaloro, otra de las instituciones mencionadas por los profesionales, el 90% del personal trabaja en relación de dependencia. Desde ese centro indicaron a La Nación que aún no hay una comunicación oficial sobre el tema, pero “se evaluarán opciones para hacer frente a esta situación”. En sus tres centros de atención ambulatoria, las consultas disminuyeron un 80%.

En un comunicado con Fleni, el ICBA, el Instituto Alexander Fleming y Fundaleu señalaron esa reducción de las consultas externas, las cirugías y las consultas de las guardias. “Desde el inicio de la pandemia, disminuyeron entre 40% y 80% las consultas, los estudios, diagnósticos e intervenciones por enfermedades cardiovasculares, tanto agudas como crónicas. Si bien la causa aún no está bien establecida, es posible que esté influyendo la reticencia de las personas a consultar por temor a acercarse a los hospitales por la pandemia, la recomendación de los médicos de diferir los estudios y los procedimientos, y la adherencia al aislamiento preventivo”, explicó Matías Fosco, director médico de Favaloro.

Para el especialista, esto podría tener, en algún momento, una consecuencia no deseada: un aumento de la mortalidad cardiovascular. “Uno de los grandes triunfos de la medicina en los últimos 30 años es justamente su reducción gracias a los controles y los avances en las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas. Independientemente de la pandemia y el riesgo del coronavirus, las enfermedades cardiovasculares, neurológicas y oncológicas siguen su evolución”, agregó.

Recomendó no demorar la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento para evitar un peor pronóstico, incluidas las secuelas que afecten la calidad de vida.

También hubo quejas de profesionales por no tener permiso para atender por videoconsulta y por falta de elementos de protección ante Covid-19.

La situación en el Hospital Italiano

Y agregó: “El hospital trabaja también con profesionales que no se encuentran en relación de dependencia. Con ellos se acordó una quita del 12% de sus honorarios devengados de los meses anteriores a la pandemia. Justamente este acuerdo se llevó a cabo para garantizar el pago de los sueldos, siempre con el ánimo de contribuir a sostener la salud y el bien común”.

En el texto, se recordó que “a efectos de poder tener capacidad de respuesta ante un posible incremento de pacientes con Covid-19, el Hospital Italiano redujo fuertemente sus prestaciones no urgentes, y consecuentemente, también sus ingresos. Esta fuerte reducción de la actividad (…) ha afectado fuertemente los resultados. Por ello, se han tomado todas las medidas necesarias para poder seguir garantizando la tradicional calidad y la seguridad de la asistencia médica”.

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